POPI


POPI

El superviviente que solo busca paz y una lata rica

Mi historia (y mi mala suerte)
Una vez estuve a punto de tener un hogar, pero las cosas no salieron bien. Me asustaba el ruido de la ciudad y corría por los pasillos, y a los vecinos no les gustaba mi alegría nocturna. Volví a la protectora después de tres semanas, pero no guardo rencor. Solo entendí que necesito una familia que comprenda que soy un gato activo por la noche y discreto por el día.
¿Cómo es mi día a día?
Soy lo que llaman un gato de «tarifa plana»: no busco líos, me llevo de maravilla con otros gatos y mi gran pasión es la hora de la lata.
No soy sociable al estilo humano: No me gusta que me toquen ni que me cojan, y si te acercas mucho, prefiero retirarme tranquilamente. No soy arisco, no suelto la pata ni muerdo, simplemente prefiero mi espacio personal.
Soy un «payasete» a distancia: Me verás correr de aquí para allá como una pequeña ardilla, siempre activo y curioso, haciéndote sonreír con mis carreras.

Lo que busco:

Busco a alguien con mucha paciencia que no necesite un gato faldero, sino un compañero leal con quien compartir el mismo techo y muchas latas.

«Soy Popi. He vivido mucho y he aprendido que la tranquilidad es mi tesoro más preciado. No soy un gato de abrazos, pero soy el mejor compañero de convivencia que puedas imaginar.»

Sexo: Macho.
Edad: (Pendiente).
Color: Negro azabache con elegantes mechones blancos en el pecho que solo verás cuando me siente frente a ti.
Carácter: Independiente, pacífico y un poquito «ardilla».